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viernes, 30 de julio de 2010



A la sombra del ciruelo
Que siendo niña planté,
Velo el sueño de mi nieto
Que vuela en blanco corcel.

Un picaflor se hace dueño
De las flores del laurel;
Un gorrión levanta vuelo
Y mis ojos van con él.

En la camelia una abeja
Liba néctar que hará miel;
Mientras el cielo destella
Nubes en blanco ballet.

Un hilo de agua semeja
Cataratas a granel,
Y en su torrente navegan
Dos barquitos de papel.

Un libro queda esperando
Cerrado bajo el ciprés…
Las historias que han narrado
Seguirán allí después.

El niño está despertando…
Y ríe cual cascabel;
Dejo al mundo y su letargo:
Me voy a jugar con él

2 comentarios:

  1. Hermoso...q calidez...me encanto...besos!!!

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  2. Gracias Carla... me encanta que te hayas llegado hasta este caminito.... un abrazo!

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