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sábado, 8 de enero de 2011

Sin después.

Sí.
Me quedé una tarde esperando una respuesta.
Y se fueron los años esperando el después.
Sí.
Me acostumbré a vivir con mi amiga tristeza
disimulando a veces tener esperanzas y fé.
Sí.
Se nos quedó el amor prendido a la estrella
que iluminó apenas tu figura en el andén.

Y allí
cuando la noche bordeaba el río de los llantos
te amé por última vez a expensas de mi paz.

Desde entonces
el rumor de tus versos se hace cuna en mi almohada
y tu ausencia agiganta mi dolor sin después.


2 comentarios:

  1. entre olvidos y silencios, germina el verso en el poema inacabado de tu alma

    hermoso leerte
    besos

    Veronica

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  2. Bonito y nostálgico tu poema. Me ha gustado mucho y por momentos me sentía retratado.
    Saludos.

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