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jueves, 8 de septiembre de 2011

Todavìa es hora



Qué mundos dorados ansiaban tus ojos?
Qué sueños marcados llevaban tu piel?
Qué penas ocultas dejaban despojos...
qué cruz imborrable marcaba tu ser?

No pudo el destino imprimirle a tu vida
la dicha que siempre anhelaste tener;
te pudo la duda, la cruz invertida...
y el aciago sino te robó la fe.

Hoy luchas por darle sentido a tus dìas,
por cambiar el rumbo de tu ruta cruel;
todavía es hora, hay luz encendida...
hay tiempo, amor mìo, de alcanzar el tren.

2 comentarios:

  1. SIEMPRE ES TIEMPO DE VIAJAR POR SENDEROS MAS ILUMINADOS
    SALUDOS

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  2. Asì es Carna... siempre podemos optar...

    un abrazo!

    gracias por estar

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