Universo Poético

Universo Poético
POESIA PARA EL ALMA

sábado, 26 de mayo de 2012

De cuando en vez

De cuando en vez
cuando el oxígeno escasea
y la necesidad de paz abunda
me escabullo del mundo.
Me sumerjo en las profundidades
claras y mansas
de mi ser.
Allí
sola
me reconcilio con mis propios fantasmas
me amigo con mis queridos enemigos
que por grandes y honestos
los respeto.
De cuando en vez
cuando el resplandor de las luces
comienzan a encandilar mis lastimadas retinas
me vuelvo a la guarida de mis propias sombras
que al fin y al cabo son amigables, y me guían
y son más confiables
que los brindis fáciles
y obligadamente gentiles.
De cuando en vez
vuelvo la vista atrás y abrazo en el alma
a esos amigos que no partieron jamás.

De cuando en vez
vuelvo a creer
que es posible volver.

aguamarina

domingo, 22 de abril de 2012



Mundo interior

Soy en los soles de mi mundo interior
un tenue reflejo de mi único yo
que vive en quimeras creyendo poder
volar en los sueños que no pueden ser.
Inundan mi pecho mil rayos de luz
en forma de triste, de mística cruz,
que me da fuerzas y me hacen seguir
creyendo en la vida antes que en el fin.
Soy en los soles de mi mundo interior
un rayo en busca de su propio valor

aguamarina

Cóndor o gaviota


Así la vida

Es mi amor dulce remanso, callada alegría
en mi pecho navegando, estrenando cielos...
entretanto amando, alas tendidas en vuelos
de sueños prendados, néctar de amor, ambrosía.

Atrás quedaron las noches de melancolía
recortando estrellas en las noches de desvelos,
desbordando penas anticipadas a duelos,
ahogándose la luna, en triste porfía.

Contrastes sutiles de vida y pasados llantos
unidos en vuelo pasión, amores y entrega
tejiendo de sueños y estrellas nocturnos mantos.

Así la vida... la siembra, el riego y la siega,
ciclos de auroras y albores de mágicos cantos
de dulce sirena, que en su vasto mar navega.

martes, 28 de febrero de 2012

Mandalas

Amalgamadas lenguas de fuego
de las entrañas de la tierra levantan
oro y rubì
riquezas sagradas.
Esmeralda
fuerza y luz
desde el centro del cosmos
vida y salud.
Berilo azul
desde las profundidades serán la visión.
La vida fluyendo en agua bajo nuestros pies
se eleva y nos purifica
ondinas de luz.
Savia milenaria asciende a borbotones
oro
Verde sangre ancestral
nutriendo el hoy
oro verde para la paz.
Transmutando sentires
índigo y blue
purificando esencias
centro y verdad, pureza y amor.
La vida asciende desde el principio de los siglos
en perpetua evolución
Fuerza madre
matriz que a todo da forma
fortaleza
madera
generosidad
Rojo pasión
Sangre entregada sin razones
frutos al sol
generando vida desde el fondo de la vida
entregando amor
fruta madura
tierra hecha flor.
Oro al hombre entregado
llueven verdes gotas de sol
Amado don
La claridad de la voz en el azul
purificando la palabra
sanando decires.
Amor infinito amor en el rayo rosado
fluyendo paz, armonía, serenidad.
Blancas hojas se alzan desde el árbol de la vida
en gotas purificadas entregando calma.
Raíces, tronco y ramas
agua, piedra y luz
materia y energía
esencia y paz.

Escapar

Tocó la aldaba de la casona abandonada, sonaron los goznes de la vieja puerta al avanzar una visdosa cortina de telarañas se adhirió a su rostro.
Cuando logró abrir los ojos, vió aterrado que allí estaban todos, de pié, esperándolo en silencio.
Lo observaban desde todos los ángulos con los ojos del tiempo ahuecados y secos.
Quiso escapar y no pudo, los recuerdos, irremediablemente se le adelantaron.

sábado, 18 de febrero de 2012

Las mil y una semillas


Vicenta vivía junto a su padre, en una pequeña parcela donde
cultivaban la huerta. Cada noche, luego de la cena, el hombre depositaba una
semilla en un cofre y luego se acercaba al lecho de su hija hasta dormirla. Le
hablaba de los jardines de Alhambra, el Guadalquivir de Sevilla, la Virgen de los Mareantes¦
y así se quedaba, envuelta en sueños.

Una noche de Reyes Agustín comprendió que sus horas en la tierra llegaban a su
fin y sabiendo que no vería el próximo amanecer, tomó el cofre, escribió
dlíbilmente una nota para Vicenta y la dejó junto a sus humildes zapatones:- Me
voy tras una estrella. Los Reyes Magos te dejaron este tesoro. Cada semilla
será un sueño. Cultívalas con amor.

Vicenta contaba día a día, las mil y una semillas de su tesoro. Agotadas sus
lágrimas decidió cumplir su misión: sembrarlas. Abrió los surcos y depositó una
por una sus semillas, cada una un sueño. Vinieron épocas de sequía, la fuente
se secó y el arroyo era un lejano recuerdo. Sólo una germinó. La cuidó con
ahínco hasta que la vio convertida en la más hermosa planta que jamás había
imaginado.

Doña Vicenta, sentada hoy junto a sus nietos, les cuenta la historia, a la
sombra del único ciruelo azul de toda la aldea, y les recuerda con amor: 


nunca lloren lo que no fue, vale tanto más un sueño cumplido que mil fallidos.

jueves, 16 de febrero de 2012

Amor y traición


Nunca podrán convivir
el amor y la traicìón
-como el principio y el fin-
van en otra dirección.
Así se trunque el futuro
de quien opte no olvidar,
no existe dolor más duro
que amar hasta fracasar.
Por eso cuando se cierran
las puertas del corazón...
las poesías lo consuelan
mitigando la emoción.
Y en ese afán el poeta
letra a letra se depura,
regalándonos estrellas
en las noches más oscuras.
Benditos los hombres todos
que lograron encontrar
en la poesía el rescoldo
para volver a alumbrar.


domingo, 22 de enero de 2012




Ya no te quiero...

Ya no necesito el aliento
vital de tus labios.
Olvidé tus caricias
y el calor de tus manos.
Ya no te quiero, es cierto.
Se escaparon los recuerdos,
los misterios y el encanto.

Ya no te quiero, es cierto.
Se borró el último verso
con las sales de mi llanto.
Ya no te quiero, es cierto.
Ni añoro tu letargo.
Renuncié a la utopía
y a los sueños en vano.

Ya no te quiero, es cierto.
Ya no late en mis venas
la ilusión del pasado.
No recuerdo la pena,
ni el dolor, ni el descaro.
Ya no te quiero, es cierto.
Ni cerca ni lejano.

Ya no te quiero, es cierto.
Ni en tu futuro incierto
ni en tu ayer abandonado.
Náufrago del desierto
infinito del desgano;
viajero infatigable
en procura de milagros.

Ya no te quiero...
es cierto.

Pero... aún te amo.


Es invierno

Maduraron los frutos del jardín y es otoño
sonrojaron los cielos que nos vieron besar
fuimos alma y vida, amor sin fin, precoz retoño,
descubriendo en la noche, nuestra pasión sin par.

Fueron tus besos brisa detenida en el viento
humedeciendo el alba, que nos vió despertar
abrazados a un sueño, por detener un cuento
en carroza de espumas, a orillas de aquel mar.

Oh! Milagro de amor que florecido en invierno
Trasciende los anhelos más allá del edén
cruzando la frontera, trasmuta al cruel averno

Deteniendo al ocaso, sin gloria ni desdén,
Eternizando las horas que fuimos aliento
Vital del universo, del que hoy soy fiel rehén.

Maduraron los frutos del jardín y es invierno
desterremos al tiempo, ven... soñemos también!


Nuestras almas

La casa está en sombras, la calle vacía
a un tiempo silencian tu alma y la mía

se escuchan de lejos cantos de cigarra
que solas se encuentran tu alma y mi alma!

El viento despierta...se pone del sur
llora ceniciento el cielo que fue azur…

Los árboles quiebran al rato el silencio
en la letanía tiemblan y... te pienso.

Qué lejos se encuentran los sueños de ayer
ya no es ni nostalgia, ya no ha de doler.

En la somnolencia de la mustia siesta
se duerme de pena, también mi tristeza.

Un trueno despierta la calle dormida
Dios mío que solas van... tu alma y la mía!